Bitácora de la EaD Nº 3

INTRODUCCIÓN
Esta semana ha sido muy interesante. La gente habla de la educación a distancia como algo cotidiano, como algo que se maneja con cierta facilidad. Habíamos esperado mucho para llegar a este punto (en la línea de tiempo), donde al parecer la educación a distancia empieza a caminar sola luego de años de cuidado cuando todos la tratábamos como a un “recién nacido” para evitar que “algo o alguien” la pueda afectar. Hoy por hoy, sus bondades se esparcen entre las organizaciones y personas que buscan en esta modalidad educativa una respuesta a las actuales demandas de formación o capacitación en medio de unos contextos (espacio, tiempo, oportunidades y necesidades) cada vez más complejos.


LOS CAMPUS VIRTUALES, ESPACIOS DE CONVIVENCIA EDUCATIVA
“Un campus virtual designa cualquier sitio web que tiene la finalidad de dirigirse a una comunidad de aprendizaje poniendo a su disposición los recursos pedagógicos y las funcionalidades de comunicación colaborativas correspondientes. Algunos de estos sitios van incluso hasta elegir una metáfora gráfica que representa un campus físico: biblioteca, sala de trabajo, cafetería, aula...” fragmento escrito en: http://www.elearningagency.com/es/el_dechiffre/glossaire.htm

¡Virtualicemos las clases! Escuché estos días en la Escuela de Educación de la Universidad Central de Venezuela. Me pareció interesante presenciar un debate entre estudiantes y profesores (alguno expertos en educación a distancia) donde los temas de desencuentro estaban relacionados con el regreso a clases o la pertinencia de la aplicación del Reglamento de Asistencia o Calificaciones pero los temas de encuentro estaban relacionados con incrementar las actividades virtuales, incluso habían estudiantes de los primeros años que decían: “utilicemos el Campus Virtual de la UCV y sigamos en la protesta pacífica”. He aquí un punto que pide a gritos reflexión pedagógica (y política), la cual dejo como una deuda que algún día intentaré saldar.

Ciertamente el Campus Virtual de la Universidad Central de Venezuela es uno de los más grandes logros del Sistema de Educación a Distancia, dependencia adscrita a la Gerencia de Desarrollo Docente y Estudiantil del Vicerrectorado Académico, donde tuve el honor de trabajar bajo la dirección de la Dra. Carmen Rodríguez de Ornés. En esa gran comunidad de aprendizaje convergen más de 25.000 personas provenientes de 11 Facultades, 42 Escuelas y 56 Carreras, además de algunas dependencias universitarias dedicadas a la docencia preferiblemente de postgrado. Es un espacio idóneo para impulsar cualquier proyecto formativo. Para quienes deseen conocer más del Campus Virtual UCV los invito a ver el siguiente enlace: http://ead.ucv.ve/

Ahora, no todo es docencia en los Campus Virtuales, también se habla de Gerencia en Línea, un conjunto de procedimientos relacionados con la gestión administrativa de las organizaciones, con la diferencia que esta se lleva en la web. Entonces, el Campus Virtual se comporta como un verdadero espacio para la convivencia de personas y procesos que se llenan de vida en el mundo digital. Son un buen comienzo para masificar de manera controlada las experiencias de formación o capacitación en línea. El camino recorrido de quienes llevan años administrando Campus Virtuales se ha convertido en una referencia obligada para quienes aspiren comenzar el suyo propio. Los errores y aciertos son mayormente comunes en este tipo de proyectos. Les recomiendo (a los que están empezando) “no inventar el agua tibia” es mejor preguntarle a los que tienen experiencia, como mi amigo Pedro Contreras @TheCrow256 o mi amiga Karely Silva @karelysilva, ambos tienen una experiencia impecable en este tema.

La demanda de los servicios de los Campus Virtuales ha incrementado. Lo he podido palpar en las visitas que realizo en universidades dentro y fuera de Venezuela. Los programas de estímulo a capacitación a profesores se han convertido en un punto incuestionable de la agenda educativa de universidades y colegios, la creación de modelos pedagógicos que sustentan las metodologías de acción, toda iniciativa formal y no formal para fomentar la virtualización de la educación parece estar “en muy buena onda” como dice mi amigo mexicano, el Prof. Alejandro de Lira (Universidad Autónoma de Chiapas). Más allá de ser “una moda”, el uso de la tecnología en que quehacer diario está penetrando todo, desde lo tradicional hasta lo actual, desde lo estático hasta lo cambiante, nada parece no poder esconderse a la penetración tecnológica, la cual es progresiva, inminente y muy agresiva. Es entonces donde entra el tema de la educación y sus cambios de fondo y forma a partir de esta situación, la cual podemos entenderla desde la perspectiva temática denominada la “Adolescencia Tecnológica”, término suministrado por Corbin Ball en el año 2006 en su artículo: La adolescencia tecnológica: ¿Por qué es tan complicada la tecnología y cómo se puede remediar?, disponible en: http://www.corbinball.com/translations/index.cfm?fuseaction=cor_av&artID=4025


¿CAMPUS VIRTUALES MÓVILES?, ¿ES POSIBLE HABLAR DE m-Campus?
La reciente actualización de la Comunidad Virtual Asociación Venezolana de Educación a Distancia despertó gran interés en el desarrollo (real) de proyectos móviles. Si bien es cierto que una comunidad virtual tiene un comportamiento diferente al de un campus virtual, podemos utilizar este ejemplo (http://aved.com.ve/) con la única intención de ver las potencialidades de un LMS Moodle (software también utilizado para la creación de Campus Virtuales) en su formato móvil. Les recomiendo que ingresen al enlace desde sus dispositivos móviles y luego desde una PC de escritorio y realicen las comparaciones correspondientes.

Hasta ahora, son muy pocas las experiencias sobre m-Learning que se han sistematizado y publicado, a diferencia de experiencias relacionadas con aulas virtuales, objetos de aprendizaje, etc. A pesar de que el uso de aparatos (cada vez más móviles) resulta ser una de las cosas más comunes que existe, su aplicación en la educación parece no convencer del todo. Algunos dicen que es un problema de estrategias didácticas, otros atribuyen su explicación a la importancia de los elementos atractivos de los cursos (como su diseño o activación de archivos multimedia), otros definitivamente solo lo condenan porque no les gusta.

Además de hacer un llamado a la comprobación científica y verificar que sucede respecto m-Campus como una experiencia personal es importante conocer más a fondo lo que sucede en el aprendizaje de una persona cuando se somete a este tipo de experiencias. Lo cierto es que los Campus Virtuales tienen varias estructuras posibles, la que mejor se conoce es aquella donde se integra a partir de aulas virtuales, en donde se desarrollan cursos en línea o momentos para la gerencia en línea. En ambos casos, la creación de un aula virtual corresponde al primer paso de un largo procedimiento de gestión de temas, recursos y actividades. No basta solo con adaptar un aula virtual a las exigencias visuales de un dispositivo móvil, se trata de generar Campus Virtuales donde los procedimientos administrativos también se puedan realizar por celulares o tabletas. En fin, es un tema que amerita una dedicación más exclusiva. Solo las experiencias y el tiempo nos dirán si esta forma de ver los Campus Virtuales cobra vida y se materializa en un proyecto grupal o personal.


EL TEMA DE LA CALIDAD, TAMBIÉN PARA LOS CAMPUS VIRTUALES…
Como bien sabemos todos, el tema de la calidad es muy importante, sobre todo por las consecuencias que traen consigo el equivocarse en esta modalidad. Existen algunos criterios muy generales a diferencia de los criterios de análisis para aulas virtuales o su gestión (cursos en línea), sin embargo no deja de ser un tema que preocupa pues estos indicadores también puede servir para tomar decisiones. Considero oportuno crear una escala de valores (criterios) para determinar la calidad de estos sistemas y de esta forma comenzar a revisar nuestros servicios, claro! El baremo creado estaría enfocado más en el usuario final, principal actor dentro de estos procesos.

Algunos criterios pueden ser:
  • Navegabilidad, criterios relacionados con el mapa de navegación del Campus Virtual, su facilidad de recorrido marca una pauta importante en esta evaluación.
  • Estructura, presenta los elementos informativos, interactivos y académicos de manera ordenada. La disposición coherente de los elementos  disminuirá el “shock virtual” de una persona frente a la plataforma.
  • Comunicación Visual, relaciona el uso de colores, armonía de formas y espacios para el descanso de la vista. Su aspecto minimalista ayudará en la selección del mejor criterio.
  • Multimedia, es importante presentar la información en diferentes formatos: imágenes, sonidos y vídeos para garantizar la mayor audiencia posible gracias a la propuesta multi medial.


NO LO HEMOS VISTO TODO
Aún queda un largo camino. No lo hemos visto todo, falta más. Todo se enriquecerá cuando tengamos la suficiente madurez para pisar el siguiente escalón (posterior a la adolescencia tecnológica), mientras tanto seguiremos construyendo sobre este sujeto activo y vital para el desarrollo de la Educación a Distancia: los Campus Virtuales. Los invito a realizar sus comentarios y continuar la disertación de algunas ideas.

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